FIEBRE DEL NILO OCCIDENTAL ( WEST NILE VIRUS)

Evaluación del riesgo_VNO foco equino Ci
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jue

06

dic

2012

INFLUENZA EQUINA (GRIPE)

 

Influenza equina

Las enfermedades respiratorias son muy importantes en los caballos, porque tienen un impacto directo y a menudo sustancial en su rendimiento. La influenza equina es endémica en todas las poblaciones de caballos y en todo el mundo se producen brotes de esta enfermedad(con excepción de Nueva Zelanda e Islandia), que son la principal fuente de cancelaciones de las eventos ecuestres. Estos acontecimientos, en los que se congrega un gran número de caballos, favorecen la difusión del virus, que se transmite por vía respiratoria. Esta enfermedad es sumamente contagiosa y las partículas víricas se pueden transmitir directamente de un caballo a otro o por contaminación del equipo, la ropa o por el aire. Una población de caballos sin vacunar, sin exposición previa al virus, tiene una tasa de infección próxima al 100%.

El virus pertenece a la categoría de virus de la “gripe A”, con dos subtipos diferentes: equino-1 (H7N7) y equino-2 (H3N8). La enfermedad vírica provoca una inflamación de las mucosas respiratorias y, después de un período de incubación de aproximadamente 1-5 días, empiezan a aparecer los síntomas de gripe. El cuadro clínico en su conjunto puede ser extraordinariamente debilitante para el caballo y durar unos 10 días, aunque la tos puede persistir durante bastante más tiempo. Igual que ocurre en las personas, los caballos que se recuperan de la enfermedad no quedan inmunizados de por vida frente a posteriores exposiciones al virus.

La vacunación es la principal defensa contra la enfermedad y constituye un aspecto importante de la protección contra los brotes de gripe. La vacunación también es un requisito indispensable en el caso de los caballos que se desplazan con frecuencia, como los que compiten en pruebas internacionales.  

Síntomas
  • Fiebre elevada (39,4 ºC—41,1 ºC).
  • Letargo.
  • Escaso rendimiento.
  • Anorexia.
  • Tos seca y ronca.
  •  Respiración rápida y dificultosa.
  • Aumento de tamaño de los ganglios linfáticos mandibulares.
  •  Edema en las extremidades.
  • Secreción nasal que puede variar desde acuosa a color amarillo verdoso.
  • Secreción ocular.
Diagnosis

Los síntomas de la gripe equina son los mismos que aparecen también en otras enfermedades respiratorias, como la papera equina, la infección por los herpesvirus equinos de tipo 1 y 4, la infección por estreptococos y la neumonía bacteriana  Sin embargo, una vez se han descartado otras causas más graves de una infección respiratoria, el diagnóstico de gripe en caballos sin vacunar se suele hacer basándose en los antecedentes y en el síntoma clínico de la tos seca característica de esta enfermedad. Puesto que los caballos vacunados pueden presentar sólo síntomas relativamente leves y eliminar muy pocos virus, para llegar a un diagnóstico exacto es imprescindible tomar muestras nasales con hisopos para hacer un aislamiento del virus.

Tratamiento

Los caballos afectados se tienen que aislar y dejar en reposo absoluto en un entorno libre de polvo y bien ventilado, lo que constituye la parte más esencial del tratamiento. A veces es necesario mejorar la palatabilidad del alimento para facilitar su deglución por parte del animal; esto se logra, por ejemplo, con un pienso blando o heno de calidad húmedo. Se pueden administrar antiinflamatorios para reducir la fiebre y si aparece una infección bacteriana secundaria, se acompañarán también de antibióticos. No se permitirá que el caballo haga ejercicio intenso hasta dos semanas después de haber cesado los síntomas.

Prevención

La vacunación es la principal herramienta para prevenir o reducir los síntomas de gripe equina. La primera vacunación se realiza con dos aplicaciones separadas por 4-8 semanas y después se aplica una dosis anual de recuerdo. Sin embargo, otros factores que aumentan el riesgo de exposición, como las competiciones u otras concentraciones equinas, pueden aconsejar revacunar cada seis meses en lugar de una vez al año. Todos los caballos que entren por primera vez en unas instalaciones deben de someterse a análisis serológicos para determinar si necesitan una vacunación de recuerdo o no.

También es fundamental aplicar unas buenas prácticas de manejo e higiene para reducir la difusión de las partículas víricas. Se deben aplicar medidas de higiene periódicamente, consistentes, por ejemplo, en desinfectar los vehículos de transporte, los cubos y demás equipo. Los cuidadores también se deben lavar las manos con frecuencia. Cualquier caballo con síntomas de gripe se debe aislar inmediatamente para reducir el riesgo de contagio de la infección a los otros caballos.

 

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jue

06

dic

2012

Tratamiento quirúrgico para el síndrome de headshaking

Este síndrome tiene semejanzas con la neuralgia del trigémino en personas

(Foto: SXC.hu)

El procedimiento quirúrgico, llamado compresión caudal del nervio infraorbitario, consiste en colocar espirales de platino en los extremos del nervio para aliviar el dolor. La tasa de éxito a largo plazo es del 50%.

El síndrome de headshaking se produce cuando un caballo mueve su cabeza o la sacude de forma incontrolable sin razón aparente. Hay sorprendentes similitudes clínicas entre los síndromes de dolor facial en personas, sobre todo la neuralgia del trigémino, y el síndrome de headshaking en los caballos.

Una noticia aparecida en www.ScienceDaily.com informa sobre un estudio* reciente dirigido por académicos de la University of Bristol's School of Veterinary Sciences y la University of Liverpool, en el se evaluó la tasa de éxito a largo plazo de un nuevo procedimiento quirúrgico pionero para el tratamiento de este síndrome. El tratamiento, llamado compresión caudal del nervio infraorbitario, consiste en colocar espirales de platino en los extremos del nervio dentro del canal para aliviar el dolor.

El estudio puso de manifiesto que esta cirugía podría ser una opción viable para los caballos con este síndrome, con una tasa de éxito a largo plazo de casi un 50%. Sin embargo, los investigadores siguen trabajando para encontrar un método de tratamiento más eficaz para el síndrome de headshaking.

Verónica Roberts, que dirigió el estudio, está investigando la posible desmielinización focal del nervio como causa del síndrome de headshaking en los caballos. La razón por la que el equipo de investigación está tratando la desmielinización es porque es la causa más común de la neuralgia del trigémino en las personas. El equipo colaborará con Seth Love, profesor de neuropatología en la School of Clinical Sciences, ya que ha llevado a cabo el trabajo en esta área en las personas.

El estudio evaluó la tasa de éxito a largo plazo de la compresión caudal del nervio infraorbitario. Para ello, los investigadores revisaron las historias clínicas de 58 caballos que se sometieron a esta cirugía entre junio de 2004 y enero de 2011. Los caballos, con edades comprendidas entre uno y 17 años, se utilizaban en general para montar, salto o doma y tenían un historial de headshaking.

El estudio puso de manifiesto que:

• La cirugía se consideró inicialmente un éxito en 35 de los 57 caballos (63%), pero el síndrome de headshaking fue recurrente entre nueve y 30 meses más tarde en nueve caballos;

• El equipo de investigación repitió la cirugía en diez caballos;

• La tasa de éxito global en un promedio de seguimiento de 18 meses, teniendo en cuenta sólo la respuesta a la última operación realizada, fue del 49%;

• Los propietarios señalaron que 30 caballos se frotaban la nariz en el seguimiento a largo plazo después de la cirugía;

• El frotamiento de la nariz se resolvió en todos los casos excepto en cuatro caballos que fueron sacrificados después.

Verónica Roberts dijo: "Hay sorprendentes similitudes clínicas entre los síndromes de dolor facial en personas, principalmente la neuralgia del trigémino, y el síndrome de headshaking en los caballos”.

"Este síndrome es una cuestión importante para el bienestar de los animales y se necesita más investigación para profundizar en su etiopatogenia para mejorar los tratamientos médicos y quirúrgicos. El síndrome de headshaking es una causa importante de sufrimiento para algunos caballos y es necesario aplicar este tratamiento en determinados casos a pesar de que la tasa de fracaso es limitado".

Los investigadores concluyeron en su estudio que el procedimiento de compresión caudal ofrece el mejor pronóstico para un resultado exitoso en comparación con otros tratamientos para caballos donde la única alternativa es la eutanasia. Sin embargo, el tratamiento quirúrgico de la enfermedad necesita ser mejorado junto con la investigación adicional en la patogénesis del trastorno.

*V. L. H. Roberts, J. D. Perkins, E. Skärlina, D. A. Gorvy, W. H. Tremaine, A. Williams, S. A. Mckane, I. White, D. C. Knottenbelt. Caudal anaesthesia of the infraorbital nerve for diagnosis of idiopathic headshaking and caudal compression of the infraorbital nerve for its treatment, in 58 horses. Equine Veterinary Journal, 2012.

 

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vie

21

sep

2012

SUPERVIVIENTE A UN CÓLICO GRAVE

Con la bolsa de suero y la sonda nasogástrica
Con la bolsa de suero y la sonda nasogástrica
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jue

05

jul

2012

CABALLO ATRAPADO EN UN POZO

Un caballo de 35 años que paseaba por su jardín, pisó sobre el pozo de la fosa séptica y el suelo se rompió. Fue encontrado de madrugada por su propietaria, tenía toda la extremidad posterior izquierda dentro de él y el resto del cuerpo fuera, en una mala postura. Avisaron a la policía y a los bomberos, pero estos no podían rescatar al animal porque se movía, probocandose heridas que podrían ser fatales y poniendo en peligo la integridad de los operarios. Así que hubo que anestesiarlo, con el riesgo que conlleva en un animal de edad tan avanzada, para inmovilizarlo, valorar la situación, comprobar que la extremidad no estubiese rota, romper la losa del suelo en la proyección de su extremidad, y entre todo el equipo, "remolcar" al animal para liberarlo. 

Una vez fuera, se comprobó que no tubiera heridas fatales, se le administraron antinflamatorios y esperamos a que se despertara. 

Al levantarse se comprobó que tenía hematomas y hemorragias en el tarso pero por suerte no estaba fracturado.

Una vez más, este ejemplar salva su larga vida.

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jue

28

jun

2012

FORO DE VETERINARIA

http://veterinariaequina.foroactivo.com/
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sáb

23

jun

2012

RADIOGRAFÍA DIGITAL

Ya tenemos a vuestros servicio las nuevas tecnologías! Ahora la radiografía digital! Se realiza un disparo y se revela en la pequeña reveladora portatil, y en pocos segundos podemos visualizar la imagen en el ordenador, modificarla, enviarla, etc...

Este nuevo servicio permite realizar radiografías in situ, donde quera que se encuentre el paciente, siempre y cuando tengamos conexión eléctrica. 

Además de diagnósticos de cojeras, laminitis, artrosis, se pueden realizar las radiografías para los TRC (tribunal de reproductores calificados) así como para los examenes compra-venta.

 

Esperemos que sea de vuestra utilidad,

Un cordial saludo,

Helena.

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lun

11

jun

2012

PARASITOSIS INTESTINALES

Los nematodos o gusanos redondos son la clase de parásitos más habituales del caballo. Esta clase contiene un amplio abanico de especies, y de ellas la de los pequeños estróngilos es la mas abundante en la población equina.

Resumen de todas las especies importantes en los caballos:

  • Pequeños estróngilos: intestino grueso. Las larvas perforan la pared intestinal; su reaparición puede ser fatal.
  • Grandes estróngilos: las larvas migran por los vasos sanguíneos de los caballos. Los adultos se encuentran en el intestino grueso.
  • Oxiuros: viven en el colon. Los adultos migran hasta el recto, donde ponen los huevos.
  • Grandes ascáridos: las larvas migran por el torrente circulatorio del caballo hasta el hígado y los pulmones. Los adultos se encuentran en el intestino delgado.
  • Nematomorfos: localizados en el estómago.
  • Gastrófilos: localizados en el estómago. Larvas en las heridas cutáneas, impiden su cicatrización: “úlceras de verano”.
  • Estrogiloides intestinal: las larvas migran a través de los pulmones. Los adultos se encuentran en el intestino delgado.
  • Onchocerca cervicalis: piel.
  • Dictyocaulus spp.: pulmones.

 

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lun

11

jun

2012

FIEBRE DEL NILO OCCIDENTAL (WEST NILE VIRUS)

 
Encefalitis o Fiebre del Nilo Occidental 

El West Nile Virus (WNV) es un virus que transportan las aves migratorias y se transmite a los mamíferos por picadura de diversos mosquitos, sobre todo de la especie Culex. Se sabe que el WNV, una vez transmitido por el mosquito al caballo o a la persona, viaja a través del torrente circulatorio hasta llegar al cerebro y a la médula espinal, donde provoca un proceso inflamatorio que puede causar síntomas neurológicos graves e incluso la muerte. Originario de África, donde existe desde hace muchos años, el virus se ha extendido por todo el mundo , mediante la ayuda de aves migratorias y actualmente se sabe que también está en Australia, Asia, Europa y Norteamérica. Después de ser diagnosticado en Estados Unidos en 1999, el WNV dio rápidamente lugar a una epidemia nacional que debilitó a decenas de miles de caballos y tuvo una tasa de mortalidad apreciable. Aunque este virus solamente se puede transmitir directamente de aves a caballos (o personas) mediante mosquitos (no de caballo a caballo ni de caballo a persona) todo caballo desprotegido se encuentra en una situación de riesgo, en especial durante la temporada de mosquitos. Recientemente el WNV ha vuelto a reaparecer en Europa con un nuevo brote que se inició en Italia en 2008 con un cuadro que sigue afectando a caballos y a personas.En España (Andalucía) a finales de Agosto de 2010 un numero relativamente importante de casos. La Fiebre del Nilo Occidental no tiene cura pero los caballos se pueden proteger con la administración de la vacuna.

 

Síntomas que pueden aparecer a los 3-15 días de la infección:

  • Fiebre y síntomas gripales.
  • Pérdida de apetito.
  • Depresión o letargo.
  • Imposibilidad o graves dificultades para deglutir.
  • Trastornos de la visión.
  • Cabeza apoyada o inclinada.
  • Tropiezos o traspiés.
  • Debilidad muscular, tics nerviosos o temblores musculares.
  • Deambular sin rumbo o en círculos.
  • Parálisis parcial.
  • Imposibilidad de mantenerse en pie sin ayuda.
  • Convulsiones.
  • Coma.
     
   Diagnosis 

   

Si un caballo presenta alguno o varios de los síntomas neurológicos descritos, se debe pensar en la infección por el West Nile Virus. Sospechar de WNV es especialmente importante, si el caballo no ha sido vacunado contra el virus y si existe una posible exposición al mosquito vector. Los casos potenciales se deben diagnosticar rápidamente para iniciar cuanto antes el tratamiento de apoyo necesario; por eso es muy importante solicitar asistencia veterinaria si el caballo presenta algún comportamiento anormal. El diagnóstico definitivo para descartar cualquier otra enfermedad neurológica (por ejemplo, rabia, herpes virus) sólo es posible mediante análisis de laboratorio; además es importante tener correctamente anotadas todas las vacunas que hayan sido administradas en el pasado al caballo, para ayudar al diagnóstico de esta enfermedad. Normalmente los análisis de laboratorio se hacen con muestras de sangre para identificar antígenos o anticuerpos del WNV existentes en el suero.

     
   Tratamiento 
     

En condiciones naturales los caballos producen anticuerpos específicos contra el West Nile Virus, lo que les permite superar los casos leves de la enfermedad provocada por este virus. Sin embargo, todos los casos diagnosticados requieren atención veterinaria. No existe ningún tratamiento específico que cure la Fiebre del Nilo Occidental: el tratamiento es “de apoyo”; se intenta controlar la enfermedad a la vez que se proporcionan los cuidados sanitarios necesarios. Si un caballo presenta síntomas neurológicos graves habrá que ingresarlo en un hospital. Estos caballos tienen que estar en un entorno seguro, con paredes acolchadas y cama abundante, e incluso pueden necesitar un protector para la cabeza para evitar que se hagan daño. Si no pueden permanecer de pie sin ayuda pueden requerir algún tipo de sujeción.

Es importante garantizar una hidratación y nutrición adecuadas; si el caballo no puede ingerirlos voluntariamente, puede necesitar líquidos y nutrición intravenosos. Otros fármacos que pueden incorporarse al tratamiento son  antiinflamatorios no esteroideos, sedantes y antivirales, aunque la utilidad de estos últimos todavía no está clara. La recuperación de estos casos clínicos puede necesitar varios meses. Aunque el caballo sobreviva a un cuadro grave de la enfermedad, puede haber sufrido lesiones permanentes en el sistema nervioso central.

     
   Prevención 

   

Para prevenir la Fiebre del Nilo Occidental es importante vacunar al caballo e implementar programas de control de los mosquitos que actúan como vectores.

Vacunación 

La vacunación puede reducir mucho el riesgo de que los caballos sufran las consecuencias del WNV. Su eficacia se ha demostrado con gran éxito en Estados Unidos, donde el número de casos equinos ha ido descendiendo año tras año desde el gran brote de 2002, gracias a la utilización masiva de vacunas. Para proteger a los caballos contra el West Nile Virus el programa de vacunación debe haberse completado antes de la estación de los mosquitos (que puede variar mucho de un año a otro), para que el caballo esté perfectamente protegido cuando existe un riesgo real de ser picado.

Control de los vectores (mosquitos) 

Los insecticidas son un método simple y eficaz para reducir las poblaciones de mosquitos adultos. Para controlar la principal fuente de mosquitos es importante centrarse en eliminar los habitats donde crían, con el fin de reducir el número de sus larvas.

  • Cambie el agua de los bebederos o cualquier otro recipiente de bebida como mínimo cada cuatro días y preferentemente a diario.
  • Elimine cualquier recipiente (neumáticos, cubos viejos) que pudieran retener el agua y mantenga el entorno del caballo ordenado y limpio..
  • Mantenga todo tipo de recipientes tapados.
  • Limpie y retire periódicamente los residuos de los desagües para que no se acumule el agua.

Reduzca la exposición de los caballos a los mosquitos

  • Encierre a los caballos en las cuadras al atardecer y al anochecer, cuando los mosquitos son más activos.
  • Apague las luces para que no atraigan a los mosquitos por la noche o utilice fluorescentes que no los atraen.
  • Ponga mosquiteras en las ventanas de las cuadras.

 

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lun

11

jun

2012

PIROPLASMOSIS

Garrapata
Garrapata

EL CABALLO CON PIROPLASMOSIS

¿Tu caballo está decaído de repente?

¿Le faltan ganas y energía, cuando la semana pasada no había quien le parase?

Una de las enfermedades más comunes en España coge por sorpresa a los jinetes en muchas ocasiones. Si va a concursos en los que ponen los boxes en el prado, o si suelta a menudo a su caballo o le manda a descansar a algún campo, o incluso si simplemente decide salir al campo montado, su caballo puede estar en peligro de coger Piroplasmosis. Aunque no hay datos exactos, algunos veterinarios dicen que en España están infectados hasta un 30% de todos los caballos, si bien la mayoría no tienen signos clínicos de la enfermedad.

Es importante que todos tengamos una ligera idea de qué es la enfermedad y los pasos que hay que dar para manejarla con éxito.

La Piroplasmosis o Babesiosis Equina e s una enfermedad infecciosa provocada por parásitos protozoarios del género Babesia (de ahí su nombre Babesiosis) que invaden los glóbulos rojos de la sangre causando su destrucción . Existen dos variedades de parásitos, denominadas: “Theileria equi” (antes llamada "Babesia equi") y "Babesia caballi".

Últimamente los veterinarios y científicos están utilizando varios nombres para identificar a los parásitos, pero para lo que concierne al jinete, digamos que son dos parásitos que reducen el rendimiento deportivo del caballo y provocan una anemia constante.

A esta enfermedad se la conoce comúnmente como Piroplasmosis, cuyo prefijo "Piro" significa fiebre, lo que implica que la enfermedad cursa con fiebre elevada de 39 a 42 grados Celsius de temperatura rectal. La fiebre se produce por la liberación de sustancias con efecto "pirógeno" provenientes de la destrucción de las células eritrocitarias o glóbulos rojos.

Al destruirse los glóbulos rojos se libera una sustancia de la sangre denominada bilirrubina, que es la responsable de la aparición de un color amarillo anaranjado en las mucosas visibles de los ojos y la boca, a esto se le llama "ictericia”. Cuando la disminución de glóbulos rojos es muy elevada, por debajo del 27% de hematocrito, el fenómeno se denomina "anemia" y las mucosas visibles se observarán muy pálidas y de una tonalidad amarillenta.

Las babesias son inoculadas en las pequeñas venas de la superficie cutánea del caballo por medio de garrapatas infectadas. Las garrapatas se encuentran en zonas geográficas de climas templados y son endémicas (están siempre activas) donde nunca hace mucho frío, o sea, en España; la Piroplasmosis es muy común, especialmente en caballos que salen a pastar. Las garrapatas detectan fácilmente el calor de los mamíferos y se acercan a ellos buscando las venitas más superficiales que son más fáciles de picar. En los caballos, éstas se encuentran en las orejas, crinera y pliegues cutáneos. Por lo tanto, cualquier caballo puede ser infectado. Con respecto a las zonas endémicas, la infección suele ocurrir en las yeguadas donde pueden estar infectados más de un 30% de los caballos, siendo los potrillos los más propensos al contagio.

Cuando el caballo es infectado por la garrapata y tras unos días de incubación, aparecen los síntomas típicos ya descritos de fiebre e ictericia. La fiebre produce inapetencia (el caballo deja de comer) y decaimiento. En caso de un cuadro típico, es fácil detectarlo cuando ocurre y después de tomar la temperatura rectal, es el momento de llamar al veterinario; aunque también se observan con cierta frecuencia cuadros atípicos caracterizados por cólicos, bronquitis, problemas respiratorios, etc. El veterinario tomará una muestra de sangre que analizará para conocer el tipo específico de parásito que afecta al caballo y procederá a administrar un tratamiento eficaz para ese tipo específico de Babesia y para la etapa inicial de la enfermedad.

Pero, en la mayoría de los casos, las infecciones no se detectan y ocurren de forma "subclínica", cuando los caballos están sueltos en el campo. Una vez pasada la fase febril que es corta (unos 2 o 3 días) el caballo iniciará la fase de recuperación de la anemia, induciendo la síntesis de glóbulos rojos compensatoria de las pérdidas. Pero, quedará infectado permanentemente siendo un "portador sano", es decir, sin síntomas de la enfermedad en el caso de infecciones por Theileria equi, aunque no suele ocurrir en los casos de Babesia caballi. A su vez, las infecciones pueden ser provocadas por uno o bien por los dos agentes, lo que agravará el pronóstico del caso.

La mayoría de los caballos infectados en España, se encuentran en esta fase de “clínicamente sanos” pero portadores de la enfermedad y normalmente los propietarios lo ignoran. Estos caballos son propensos a recaer si son sometidos a estrés (por ejemplo un viaje prolongado en camión u otra enfermedad). Durante la fase febril de la recaída, las babesias circulan por el torrente circulatorio introduciéndose en los glóbulos rojos, destruyéndolos y liberando pirógenos que producirán fiebre y bilirrubina, lo que inducirá a ictericia. También cuando importamos caballos, en muchas ocasiones están expuestos por primera vez a garrapatas y cogen la Piroplasmosis. El resultado final será anemia, de la cual el caballo se recuperara nuevamente fabricando nuevos glóbulos rojos y volverá a su estado deportivo útil. En algunos casos, los caballos con estas enfermedades subclínicas presentan ciertos grados de “anemia” que no se detectan fácilmente pero que influyen directamente en su rendimiento atlético.

El caballo que da positivo de Piroplasmosis, aunque no presente ningún signo clínico, no puede ser exportado a EEUU, así que antes de ofrecerlo en venta, hay que hacer el análisis de sangre específico para asegurar que no da positivo.

El caballo con Piroplasmosis necesita una dieta específica para poder trabajar y competir con éxito. Para la síntesis de glóbulos rojos, el caballo necesitará hierro, vitaminas del grupo B y una alimentación muy digestible y rica en proteínas de buena calidad (aminoácidos esenciales) y en energía (carbohidratos), para poder realizar todos los procesos bioquímicos naturales. El veterinario administrará un medicamento anti-babesiosis en dosis de acuerdo al tipo de babesia infectante.

Rara vez se presentan mayores complicaciones o síntomas más graves, y suelen ocurrir en caballos con una salud delicada. Lo normal es convivir con el problema sin que afecte mayormente su uso en equitación, salvo para aquellos de alta competición ya que en general éstos caballos no consiguen alcanzar un estado de forma al máximo. Por eso es conveniente que el veterinario realice análisis de rutina para conocer con exactitud la situación sanitaria del caballo y poder reaccionar a tiempo. Existen diversos tipos de análisis de sangre para determinar las infecciones por babesias y consisten en detectar anticuerpos (inmunoflorescencia; fijación del complemento y Elisa que es más práctico) que son específicos para cada tipo de babesia.

A largo plazo, el caballo con Piroplasmosis puede trabajar y competir a los niveles más altos con éxito. Hay que recordar reducirle el estrés todo lo que se pueda, especialmente cuando se transporta o cuando hace mucho calor. Hay que proporcionar electrolitos si suda y siempre darle de comer una dieta ligeramente más fuerte y más digestible de lo que normalmente necesitaría. Si recuerda estos pequeños consejos, la Piroplasmosis, en la gran mayoría de casos, está considerada una enfermedad manejable, y no tiene porqué reducir el rendimiento deportivo del caballo.

 

 

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jue

06

dic

2012

INFLUENZA EQUINA (GRIPE)

 

Influenza equina

Las enfermedades respiratorias son muy importantes en los caballos, porque tienen un impacto directo y a menudo sustancial en su rendimiento. La influenza equina es endémica en todas las poblaciones de caballos y en todo el mundo se producen brotes de esta enfermedad(con excepción de Nueva Zelanda e Islandia), que son la principal fuente de cancelaciones de las eventos ecuestres. Estos acontecimientos, en los que se congrega un gran número de caballos, favorecen la difusión del virus, que se transmite por vía respiratoria. Esta enfermedad es sumamente contagiosa y las partículas víricas se pueden transmitir directamente de un caballo a otro o por contaminación del equipo, la ropa o por el aire. Una población de caballos sin vacunar, sin exposición previa al virus, tiene una tasa de infección próxima al 100%.

El virus pertenece a la categoría de virus de la “gripe A”, con dos subtipos diferentes: equino-1 (H7N7) y equino-2 (H3N8). La enfermedad vírica provoca una inflamación de las mucosas respiratorias y, después de un período de incubación de aproximadamente 1-5 días, empiezan a aparecer los síntomas de gripe. El cuadro clínico en su conjunto puede ser extraordinariamente debilitante para el caballo y durar unos 10 días, aunque la tos puede persistir durante bastante más tiempo. Igual que ocurre en las personas, los caballos que se recuperan de la enfermedad no quedan inmunizados de por vida frente a posteriores exposiciones al virus.

La vacunación es la principal defensa contra la enfermedad y constituye un aspecto importante de la protección contra los brotes de gripe. La vacunación también es un requisito indispensable en el caso de los caballos que se desplazan con frecuencia, como los que compiten en pruebas internacionales.  

Síntomas
  • Fiebre elevada (39,4 ºC—41,1 ºC).
  • Letargo.
  • Escaso rendimiento.
  • Anorexia.
  • Tos seca y ronca.
  •  Respiración rápida y dificultosa.
  • Aumento de tamaño de los ganglios linfáticos mandibulares.
  •  Edema en las extremidades.
  • Secreción nasal que puede variar desde acuosa a color amarillo verdoso.
  • Secreción ocular.
Diagnosis

Los síntomas de la gripe equina son los mismos que aparecen también en otras enfermedades respiratorias, como la papera equina, la infección por los herpesvirus equinos de tipo 1 y 4, la infección por estreptococos y la neumonía bacteriana  Sin embargo, una vez se han descartado otras causas más graves de una infección respiratoria, el diagnóstico de gripe en caballos sin vacunar se suele hacer basándose en los antecedentes y en el síntoma clínico de la tos seca característica de esta enfermedad. Puesto que los caballos vacunados pueden presentar sólo síntomas relativamente leves y eliminar muy pocos virus, para llegar a un diagnóstico exacto es imprescindible tomar muestras nasales con hisopos para hacer un aislamiento del virus.

Tratamiento

Los caballos afectados se tienen que aislar y dejar en reposo absoluto en un entorno libre de polvo y bien ventilado, lo que constituye la parte más esencial del tratamiento. A veces es necesario mejorar la palatabilidad del alimento para facilitar su deglución por parte del animal; esto se logra, por ejemplo, con un pienso blando o heno de calidad húmedo. Se pueden administrar antiinflamatorios para reducir la fiebre y si aparece una infección bacteriana secundaria, se acompañarán también de antibióticos. No se permitirá que el caballo haga ejercicio intenso hasta dos semanas después de haber cesado los síntomas.

Prevención

La vacunación es la principal herramienta para prevenir o reducir los síntomas de gripe equina. La primera vacunación se realiza con dos aplicaciones separadas por 4-8 semanas y después se aplica una dosis anual de recuerdo. Sin embargo, otros factores que aumentan el riesgo de exposición, como las competiciones u otras concentraciones equinas, pueden aconsejar revacunar cada seis meses en lugar de una vez al año. Todos los caballos que entren por primera vez en unas instalaciones deben de someterse a análisis serológicos para determinar si necesitan una vacunación de recuerdo o no.

También es fundamental aplicar unas buenas prácticas de manejo e higiene para reducir la difusión de las partículas víricas. Se deben aplicar medidas de higiene periódicamente, consistentes, por ejemplo, en desinfectar los vehículos de transporte, los cubos y demás equipo. Los cuidadores también se deben lavar las manos con frecuencia. Cualquier caballo con síntomas de gripe se debe aislar inmediatamente para reducir el riesgo de contagio de la infección a los otros caballos.

 

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jue

06

dic

2012

Tratamiento quirúrgico para el síndrome de headshaking

Este síndrome tiene semejanzas con la neuralgia del trigémino en personas

(Foto: SXC.hu)

El procedimiento quirúrgico, llamado compresión caudal del nervio infraorbitario, consiste en colocar espirales de platino en los extremos del nervio para aliviar el dolor. La tasa de éxito a largo plazo es del 50%.

El síndrome de headshaking se produce cuando un caballo mueve su cabeza o la sacude de forma incontrolable sin razón aparente. Hay sorprendentes similitudes clínicas entre los síndromes de dolor facial en personas, sobre todo la neuralgia del trigémino, y el síndrome de headshaking en los caballos.

Una noticia aparecida en www.ScienceDaily.com informa sobre un estudio* reciente dirigido por académicos de la University of Bristol's School of Veterinary Sciences y la University of Liverpool, en el se evaluó la tasa de éxito a largo plazo de un nuevo procedimiento quirúrgico pionero para el tratamiento de este síndrome. El tratamiento, llamado compresión caudal del nervio infraorbitario, consiste en colocar espirales de platino en los extremos del nervio dentro del canal para aliviar el dolor.

El estudio puso de manifiesto que esta cirugía podría ser una opción viable para los caballos con este síndrome, con una tasa de éxito a largo plazo de casi un 50%. Sin embargo, los investigadores siguen trabajando para encontrar un método de tratamiento más eficaz para el síndrome de headshaking.

Verónica Roberts, que dirigió el estudio, está investigando la posible desmielinización focal del nervio como causa del síndrome de headshaking en los caballos. La razón por la que el equipo de investigación está tratando la desmielinización es porque es la causa más común de la neuralgia del trigémino en las personas. El equipo colaborará con Seth Love, profesor de neuropatología en la School of Clinical Sciences, ya que ha llevado a cabo el trabajo en esta área en las personas.

El estudio evaluó la tasa de éxito a largo plazo de la compresión caudal del nervio infraorbitario. Para ello, los investigadores revisaron las historias clínicas de 58 caballos que se sometieron a esta cirugía entre junio de 2004 y enero de 2011. Los caballos, con edades comprendidas entre uno y 17 años, se utilizaban en general para montar, salto o doma y tenían un historial de headshaking.

El estudio puso de manifiesto que:

• La cirugía se consideró inicialmente un éxito en 35 de los 57 caballos (63%), pero el síndrome de headshaking fue recurrente entre nueve y 30 meses más tarde en nueve caballos;

• El equipo de investigación repitió la cirugía en diez caballos;

• La tasa de éxito global en un promedio de seguimiento de 18 meses, teniendo en cuenta sólo la respuesta a la última operación realizada, fue del 49%;

• Los propietarios señalaron que 30 caballos se frotaban la nariz en el seguimiento a largo plazo después de la cirugía;

• El frotamiento de la nariz se resolvió en todos los casos excepto en cuatro caballos que fueron sacrificados después.

Verónica Roberts dijo: "Hay sorprendentes similitudes clínicas entre los síndromes de dolor facial en personas, principalmente la neuralgia del trigémino, y el síndrome de headshaking en los caballos”.

"Este síndrome es una cuestión importante para el bienestar de los animales y se necesita más investigación para profundizar en su etiopatogenia para mejorar los tratamientos médicos y quirúrgicos. El síndrome de headshaking es una causa importante de sufrimiento para algunos caballos y es necesario aplicar este tratamiento en determinados casos a pesar de que la tasa de fracaso es limitado".

Los investigadores concluyeron en su estudio que el procedimiento de compresión caudal ofrece el mejor pronóstico para un resultado exitoso en comparación con otros tratamientos para caballos donde la única alternativa es la eutanasia. Sin embargo, el tratamiento quirúrgico de la enfermedad necesita ser mejorado junto con la investigación adicional en la patogénesis del trastorno.

*V. L. H. Roberts, J. D. Perkins, E. Skärlina, D. A. Gorvy, W. H. Tremaine, A. Williams, S. A. Mckane, I. White, D. C. Knottenbelt. Caudal anaesthesia of the infraorbital nerve for diagnosis of idiopathic headshaking and caudal compression of the infraorbital nerve for its treatment, in 58 horses. Equine Veterinary Journal, 2012.

 

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vie

21

sep

2012

SUPERVIVIENTE A UN CÓLICO GRAVE

Con la bolsa de suero y la sonda nasogástrica
Con la bolsa de suero y la sonda nasogástrica
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jue

05

jul

2012

CABALLO ATRAPADO EN UN POZO

Un caballo de 35 años que paseaba por su jardín, pisó sobre el pozo de la fosa séptica y el suelo se rompió. Fue encontrado de madrugada por su propietaria, tenía toda la extremidad posterior izquierda dentro de él y el resto del cuerpo fuera, en una mala postura. Avisaron a la policía y a los bomberos, pero estos no podían rescatar al animal porque se movía, probocandose heridas que podrían ser fatales y poniendo en peligo la integridad de los operarios. Así que hubo que anestesiarlo, con el riesgo que conlleva en un animal de edad tan avanzada, para inmovilizarlo, valorar la situación, comprobar que la extremidad no estubiese rota, romper la losa del suelo en la proyección de su extremidad, y entre todo el equipo, "remolcar" al animal para liberarlo. 

Una vez fuera, se comprobó que no tubiera heridas fatales, se le administraron antinflamatorios y esperamos a que se despertara. 

Al levantarse se comprobó que tenía hematomas y hemorragias en el tarso pero por suerte no estaba fracturado.

Una vez más, este ejemplar salva su larga vida.

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jue

28

jun

2012

FORO DE VETERINARIA

http://veterinariaequina.foroactivo.com/
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sáb

23

jun

2012

RADIOGRAFÍA DIGITAL

Ya tenemos a vuestros servicio las nuevas tecnologías! Ahora la radiografía digital! Se realiza un disparo y se revela en la pequeña reveladora portatil, y en pocos segundos podemos visualizar la imagen en el ordenador, modificarla, enviarla, etc...

Este nuevo servicio permite realizar radiografías in situ, donde quera que se encuentre el paciente, siempre y cuando tengamos conexión eléctrica. 

Además de diagnósticos de cojeras, laminitis, artrosis, se pueden realizar las radiografías para los TRC (tribunal de reproductores calificados) así como para los examenes compra-venta.

 

Esperemos que sea de vuestra utilidad,

Un cordial saludo,

Helena.

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lun

11

jun

2012

PARASITOSIS INTESTINALES

Los nematodos o gusanos redondos son la clase de parásitos más habituales del caballo. Esta clase contiene un amplio abanico de especies, y de ellas la de los pequeños estróngilos es la mas abundante en la población equina.

Resumen de todas las especies importantes en los caballos:

  • Pequeños estróngilos: intestino grueso. Las larvas perforan la pared intestinal; su reaparición puede ser fatal.
  • Grandes estróngilos: las larvas migran por los vasos sanguíneos de los caballos. Los adultos se encuentran en el intestino grueso.
  • Oxiuros: viven en el colon. Los adultos migran hasta el recto, donde ponen los huevos.
  • Grandes ascáridos: las larvas migran por el torrente circulatorio del caballo hasta el hígado y los pulmones. Los adultos se encuentran en el intestino delgado.
  • Nematomorfos: localizados en el estómago.
  • Gastrófilos: localizados en el estómago. Larvas en las heridas cutáneas, impiden su cicatrización: “úlceras de verano”.
  • Estrogiloides intestinal: las larvas migran a través de los pulmones. Los adultos se encuentran en el intestino delgado.
  • Onchocerca cervicalis: piel.
  • Dictyocaulus spp.: pulmones.

 

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lun

11

jun

2012

FIEBRE DEL NILO OCCIDENTAL (WEST NILE VIRUS)

 
Encefalitis o Fiebre del Nilo Occidental 

El West Nile Virus (WNV) es un virus que transportan las aves migratorias y se transmite a los mamíferos por picadura de diversos mosquitos, sobre todo de la especie Culex. Se sabe que el WNV, una vez transmitido por el mosquito al caballo o a la persona, viaja a través del torrente circulatorio hasta llegar al cerebro y a la médula espinal, donde provoca un proceso inflamatorio que puede causar síntomas neurológicos graves e incluso la muerte. Originario de África, donde existe desde hace muchos años, el virus se ha extendido por todo el mundo , mediante la ayuda de aves migratorias y actualmente se sabe que también está en Australia, Asia, Europa y Norteamérica. Después de ser diagnosticado en Estados Unidos en 1999, el WNV dio rápidamente lugar a una epidemia nacional que debilitó a decenas de miles de caballos y tuvo una tasa de mortalidad apreciable. Aunque este virus solamente se puede transmitir directamente de aves a caballos (o personas) mediante mosquitos (no de caballo a caballo ni de caballo a persona) todo caballo desprotegido se encuentra en una situación de riesgo, en especial durante la temporada de mosquitos. Recientemente el WNV ha vuelto a reaparecer en Europa con un nuevo brote que se inició en Italia en 2008 con un cuadro que sigue afectando a caballos y a personas.En España (Andalucía) a finales de Agosto de 2010 un numero relativamente importante de casos. La Fiebre del Nilo Occidental no tiene cura pero los caballos se pueden proteger con la administración de la vacuna.

 

Síntomas que pueden aparecer a los 3-15 días de la infección:

  • Fiebre y síntomas gripales.
  • Pérdida de apetito.
  • Depresión o letargo.
  • Imposibilidad o graves dificultades para deglutir.
  • Trastornos de la visión.
  • Cabeza apoyada o inclinada.
  • Tropiezos o traspiés.
  • Debilidad muscular, tics nerviosos o temblores musculares.
  • Deambular sin rumbo o en círculos.
  • Parálisis parcial.
  • Imposibilidad de mantenerse en pie sin ayuda.
  • Convulsiones.
  • Coma.
     
   Diagnosis 

   

Si un caballo presenta alguno o varios de los síntomas neurológicos descritos, se debe pensar en la infección por el West Nile Virus. Sospechar de WNV es especialmente importante, si el caballo no ha sido vacunado contra el virus y si existe una posible exposición al mosquito vector. Los casos potenciales se deben diagnosticar rápidamente para iniciar cuanto antes el tratamiento de apoyo necesario; por eso es muy importante solicitar asistencia veterinaria si el caballo presenta algún comportamiento anormal. El diagnóstico definitivo para descartar cualquier otra enfermedad neurológica (por ejemplo, rabia, herpes virus) sólo es posible mediante análisis de laboratorio; además es importante tener correctamente anotadas todas las vacunas que hayan sido administradas en el pasado al caballo, para ayudar al diagnóstico de esta enfermedad. Normalmente los análisis de laboratorio se hacen con muestras de sangre para identificar antígenos o anticuerpos del WNV existentes en el suero.

     
   Tratamiento 
     

En condiciones naturales los caballos producen anticuerpos específicos contra el West Nile Virus, lo que les permite superar los casos leves de la enfermedad provocada por este virus. Sin embargo, todos los casos diagnosticados requieren atención veterinaria. No existe ningún tratamiento específico que cure la Fiebre del Nilo Occidental: el tratamiento es “de apoyo”; se intenta controlar la enfermedad a la vez que se proporcionan los cuidados sanitarios necesarios. Si un caballo presenta síntomas neurológicos graves habrá que ingresarlo en un hospital. Estos caballos tienen que estar en un entorno seguro, con paredes acolchadas y cama abundante, e incluso pueden necesitar un protector para la cabeza para evitar que se hagan daño. Si no pueden permanecer de pie sin ayuda pueden requerir algún tipo de sujeción.

Es importante garantizar una hidratación y nutrición adecuadas; si el caballo no puede ingerirlos voluntariamente, puede necesitar líquidos y nutrición intravenosos. Otros fármacos que pueden incorporarse al tratamiento son  antiinflamatorios no esteroideos, sedantes y antivirales, aunque la utilidad de estos últimos todavía no está clara. La recuperación de estos casos clínicos puede necesitar varios meses. Aunque el caballo sobreviva a un cuadro grave de la enfermedad, puede haber sufrido lesiones permanentes en el sistema nervioso central.

     
   Prevención 

   

Para prevenir la Fiebre del Nilo Occidental es importante vacunar al caballo e implementar programas de control de los mosquitos que actúan como vectores.

Vacunación 

La vacunación puede reducir mucho el riesgo de que los caballos sufran las consecuencias del WNV. Su eficacia se ha demostrado con gran éxito en Estados Unidos, donde el número de casos equinos ha ido descendiendo año tras año desde el gran brote de 2002, gracias a la utilización masiva de vacunas. Para proteger a los caballos contra el West Nile Virus el programa de vacunación debe haberse completado antes de la estación de los mosquitos (que puede variar mucho de un año a otro), para que el caballo esté perfectamente protegido cuando existe un riesgo real de ser picado.

Control de los vectores (mosquitos) 

Los insecticidas son un método simple y eficaz para reducir las poblaciones de mosquitos adultos. Para controlar la principal fuente de mosquitos es importante centrarse en eliminar los habitats donde crían, con el fin de reducir el número de sus larvas.

  • Cambie el agua de los bebederos o cualquier otro recipiente de bebida como mínimo cada cuatro días y preferentemente a diario.
  • Elimine cualquier recipiente (neumáticos, cubos viejos) que pudieran retener el agua y mantenga el entorno del caballo ordenado y limpio..
  • Mantenga todo tipo de recipientes tapados.
  • Limpie y retire periódicamente los residuos de los desagües para que no se acumule el agua.

Reduzca la exposición de los caballos a los mosquitos

  • Encierre a los caballos en las cuadras al atardecer y al anochecer, cuando los mosquitos son más activos.
  • Apague las luces para que no atraigan a los mosquitos por la noche o utilice fluorescentes que no los atraen.
  • Ponga mosquiteras en las ventanas de las cuadras.

 

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lun

11

jun

2012

PIROPLASMOSIS

Garrapata
Garrapata

EL CABALLO CON PIROPLASMOSIS

¿Tu caballo está decaído de repente?

¿Le faltan ganas y energía, cuando la semana pasada no había quien le parase?

Una de las enfermedades más comunes en España coge por sorpresa a los jinetes en muchas ocasiones. Si va a concursos en los que ponen los boxes en el prado, o si suelta a menudo a su caballo o le manda a descansar a algún campo, o incluso si simplemente decide salir al campo montado, su caballo puede estar en peligro de coger Piroplasmosis. Aunque no hay datos exactos, algunos veterinarios dicen que en España están infectados hasta un 30% de todos los caballos, si bien la mayoría no tienen signos clínicos de la enfermedad.

Es importante que todos tengamos una ligera idea de qué es la enfermedad y los pasos que hay que dar para manejarla con éxito.

La Piroplasmosis o Babesiosis Equina e s una enfermedad infecciosa provocada por parásitos protozoarios del género Babesia (de ahí su nombre Babesiosis) que invaden los glóbulos rojos de la sangre causando su destrucción . Existen dos variedades de parásitos, denominadas: “Theileria equi” (antes llamada "Babesia equi") y "Babesia caballi".

Últimamente los veterinarios y científicos están utilizando varios nombres para identificar a los parásitos, pero para lo que concierne al jinete, digamos que son dos parásitos que reducen el rendimiento deportivo del caballo y provocan una anemia constante.

A esta enfermedad se la conoce comúnmente como Piroplasmosis, cuyo prefijo "Piro" significa fiebre, lo que implica que la enfermedad cursa con fiebre elevada de 39 a 42 grados Celsius de temperatura rectal. La fiebre se produce por la liberación de sustancias con efecto "pirógeno" provenientes de la destrucción de las células eritrocitarias o glóbulos rojos.

Al destruirse los glóbulos rojos se libera una sustancia de la sangre denominada bilirrubina, que es la responsable de la aparición de un color amarillo anaranjado en las mucosas visibles de los ojos y la boca, a esto se le llama "ictericia”. Cuando la disminución de glóbulos rojos es muy elevada, por debajo del 27% de hematocrito, el fenómeno se denomina "anemia" y las mucosas visibles se observarán muy pálidas y de una tonalidad amarillenta.

Las babesias son inoculadas en las pequeñas venas de la superficie cutánea del caballo por medio de garrapatas infectadas. Las garrapatas se encuentran en zonas geográficas de climas templados y son endémicas (están siempre activas) donde nunca hace mucho frío, o sea, en España; la Piroplasmosis es muy común, especialmente en caballos que salen a pastar. Las garrapatas detectan fácilmente el calor de los mamíferos y se acercan a ellos buscando las venitas más superficiales que son más fáciles de picar. En los caballos, éstas se encuentran en las orejas, crinera y pliegues cutáneos. Por lo tanto, cualquier caballo puede ser infectado. Con respecto a las zonas endémicas, la infección suele ocurrir en las yeguadas donde pueden estar infectados más de un 30% de los caballos, siendo los potrillos los más propensos al contagio.

Cuando el caballo es infectado por la garrapata y tras unos días de incubación, aparecen los síntomas típicos ya descritos de fiebre e ictericia. La fiebre produce inapetencia (el caballo deja de comer) y decaimiento. En caso de un cuadro típico, es fácil detectarlo cuando ocurre y después de tomar la temperatura rectal, es el momento de llamar al veterinario; aunque también se observan con cierta frecuencia cuadros atípicos caracterizados por cólicos, bronquitis, problemas respiratorios, etc. El veterinario tomará una muestra de sangre que analizará para conocer el tipo específico de parásito que afecta al caballo y procederá a administrar un tratamiento eficaz para ese tipo específico de Babesia y para la etapa inicial de la enfermedad.

Pero, en la mayoría de los casos, las infecciones no se detectan y ocurren de forma "subclínica", cuando los caballos están sueltos en el campo. Una vez pasada la fase febril que es corta (unos 2 o 3 días) el caballo iniciará la fase de recuperación de la anemia, induciendo la síntesis de glóbulos rojos compensatoria de las pérdidas. Pero, quedará infectado permanentemente siendo un "portador sano", es decir, sin síntomas de la enfermedad en el caso de infecciones por Theileria equi, aunque no suele ocurrir en los casos de Babesia caballi. A su vez, las infecciones pueden ser provocadas por uno o bien por los dos agentes, lo que agravará el pronóstico del caso.

La mayoría de los caballos infectados en España, se encuentran en esta fase de “clínicamente sanos” pero portadores de la enfermedad y normalmente los propietarios lo ignoran. Estos caballos son propensos a recaer si son sometidos a estrés (por ejemplo un viaje prolongado en camión u otra enfermedad). Durante la fase febril de la recaída, las babesias circulan por el torrente circulatorio introduciéndose en los glóbulos rojos, destruyéndolos y liberando pirógenos que producirán fiebre y bilirrubina, lo que inducirá a ictericia. También cuando importamos caballos, en muchas ocasiones están expuestos por primera vez a garrapatas y cogen la Piroplasmosis. El resultado final será anemia, de la cual el caballo se recuperara nuevamente fabricando nuevos glóbulos rojos y volverá a su estado deportivo útil. En algunos casos, los caballos con estas enfermedades subclínicas presentan ciertos grados de “anemia” que no se detectan fácilmente pero que influyen directamente en su rendimiento atlético.

El caballo que da positivo de Piroplasmosis, aunque no presente ningún signo clínico, no puede ser exportado a EEUU, así que antes de ofrecerlo en venta, hay que hacer el análisis de sangre específico para asegurar que no da positivo.

El caballo con Piroplasmosis necesita una dieta específica para poder trabajar y competir con éxito. Para la síntesis de glóbulos rojos, el caballo necesitará hierro, vitaminas del grupo B y una alimentación muy digestible y rica en proteínas de buena calidad (aminoácidos esenciales) y en energía (carbohidratos), para poder realizar todos los procesos bioquímicos naturales. El veterinario administrará un medicamento anti-babesiosis en dosis de acuerdo al tipo de babesia infectante.

Rara vez se presentan mayores complicaciones o síntomas más graves, y suelen ocurrir en caballos con una salud delicada. Lo normal es convivir con el problema sin que afecte mayormente su uso en equitación, salvo para aquellos de alta competición ya que en general éstos caballos no consiguen alcanzar un estado de forma al máximo. Por eso es conveniente que el veterinario realice análisis de rutina para conocer con exactitud la situación sanitaria del caballo y poder reaccionar a tiempo. Existen diversos tipos de análisis de sangre para determinar las infecciones por babesias y consisten en detectar anticuerpos (inmunoflorescencia; fijación del complemento y Elisa que es más práctico) que son específicos para cada tipo de babesia.

A largo plazo, el caballo con Piroplasmosis puede trabajar y competir a los niveles más altos con éxito. Hay que recordar reducirle el estrés todo lo que se pueda, especialmente cuando se transporta o cuando hace mucho calor. Hay que proporcionar electrolitos si suda y siempre darle de comer una dieta ligeramente más fuerte y más digestible de lo que normalmente necesitaría. Si recuerda estos pequeños consejos, la Piroplasmosis, en la gran mayoría de casos, está considerada una enfermedad manejable, y no tiene porqué reducir el rendimiento deportivo del caballo.

 

 

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veterinaria equina
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